tabla de Santa Clara

tabla de Santa Clara

lunes, 21 de agosto de 2017

Addis Abeba


Etiopía se encuentra en el interior oriental del continente, en la zona del llamado “cuerno” de África, por su figura en el mapa. Es un país muy poblado y de mucha historia y tradición cristiana. De hecho, es el primer reino que se convierte al cristianismo. La Iglesia Cristiana Ortodoxa tiene una fuerte raíz en la cultura y tradición. También los católicos siguen el rito oriental antiguo, son una Iglesia oriental en comunión con Roma. Un largo conflicto con Eritrea, país vecino, mantiene una cierta tensión política entre las dos naciones.






Las Capuchinas llegaron a Addis Abeba, capital de Etiopia, hace 20 años, provenientes del Monasterio de Asmara, Eritrea. Si bien la situación política ha jugado en contra, han podido establecerse y comenzar una pequeña experiencia de vida contemplativa. La providencia, con la intercesión e santa Clara, le ha conseguido un lugar inmejorable en plena ciudad, amplio y lleno de verde, donde pueden hasta tener animales para el sustento.



Actualmente son tres hermanas, una de ellas profesa temporal nacida en el país. Esta fundación depende del monasterio de Asmara, que tiene la responsabilidad de continuar enraizando el carisma en la larga historia cristiana de la nación etiópica.

Una bella realidad es la participación de numerosos jóvenes que vienen a rezar al monasterio en diversos períodos del año. Muchachas y muchachos oran fervorosa y prolongadamente, y las hermanas brindan el espacio y acompañan desde sus posibilidades.




Capuchinas en Benín




La República del Benín se encuentra en la costa occidental del continente africano, sobre el océano Atlántico. Su capital administrativa es Cotonou, la ciudad más poblada y desarrollada, pero formalmente su capital política es Porto Novo. El idioma es el francés, junto a diversas lenguas nativas. La historia del país está marcada profundamente por el período colonial. Aquí se encontraba uno de los principales puertos del tráfico de esclavos hasta 1850. Se calcula que han arribado a destino como esclavos más de 8 millones de habitantes nativos del Benín, número que se multiplica al contar los muchos más que murieron en el camino. Un monumento, llamado “puerta del no retorno” recuerda este horror de la humanidad.



Las hermanas Clarisas Capuchinas arribaron a esta tierra en 1993, hace casi 25 años, provenientes de Italia, del monasterio de Mercatello, casa natal de Santa Verónica Giuliani. Un primer tiempo se establecieron en Cotonou, a lado del convento de los capuchinos. Luego, se trasladaron ya a un monasterio propio en las afueras de Zinivie, a una hora y media de viaje de Cotonou. Allí pudieron construir su convento, una bella iglesia y están aún terminando una casa de acogida para ejercicios espirituales.






La comunidad está compuesta actualmente por 19 hermanas, de las cuales tres son italianas y el resto nativas, varias de ellas ya profesas perpetuas. Una hermosa característica de la fraternidad es la celebración de la liturgia con instrumentos y bailes propios de la cultura, adaptados a los diversos momentos celebrativos, al canto de los salmos y oraciones. Además, producen jabones, cremas y diversos productos de limpieza y medicinales que ofrecen a la venta.




La vida contemplativa se desarrolla aquí compartiendo la fe con la gente del pequeño pueblo y acogiendo a tantas personas deseosas del encuentro con Dios que vienen a hacer retiro y rezar. El rostro africano del carisma clariano se perfila como un don para toda la familia capuchina.


martes, 8 de agosto de 2017

11 de agosto: Fiesta de Santa Clara de Asís

"El Dios que dijo: «Brille la luz del seno de las tinieblas», la ha encendido en nuestros corazones, haciendo resplandecer el conocimiento de la gloria de Dios, reflejada en el rostro del Mesías. Pero este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que esa fuerza tan extraordinaria es de Dios y no viene de nosotros." 
Efesios 4,6, lectura de la Misa de la Solemnidad de Santa Clara

viernes, 4 de agosto de 2017

ORACION A SANTA CLARA



ORACION A SANTA  CLARA
preparando su fiesta del 11 de agosto

Clara, la de los ojos limpios,
ilumina  nuestra mirada.
Ayúdanos a abrir el corazón
al misterio que nos envuelve,
para descubrir en los pliegues
de las personas y de las cosas,
la Presencia de Jesús.
Ayúdanos a abrir los oídos del alma
para escuchar con profundidad
la realidad que nos rodea.
Ayúdanos a hacer silencio de palabras
para que hablen nuestras manos
en el servicio y la entrega a los demás.
Clara, hermana y madre,
te pedimos que nos ayudes a crecer
en confianza y esperanza,
en fidelidad al Evangelio,
y en el amor a Jesús y a los hermanos. Amén.

miércoles, 5 de julio de 2017

La Familia Capuchina reunida en Frascati


El 3 de julio es el día en que recordamos la fecha del inicio de la reforma capuchina en 1528 con la bula "Religionis Zelus". En ese día, cada año estamos llamados a celebrar la Jornada de la Familia Capuchina. Este 2017, a nivel de Superiores Generales y sus delegados, nos reunimos en Frascati, en nuestro convento de las afueras de Roma, representando a toda nuestra familia espiritual.


Estábamos presentes miembros de diferentes Institutos agregados a la Orden Capuchina: las Hermanas Capuchinas del Sagrado Corazón, las Hermanas Capuchinas de la Madre Rubatto, las Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, las Franciscanas Misioneras de Cristo, los Terciarios Capuchinos de la Dolorosa, las hermanas Capuchinas de la Madre del Buen Pastor. Incluso las Franciscanas Misioneras del Verbo Encarnado se han hecho presente por medio de un mensaje y muchos monasterios de las Clarisas Capuchinas prometieron su compañía orante.






Por la mañana, después de las presentaciones, con la presencia del vice-secretario general de la formación fr. Jaime Rey, se ha propuesto una conferencia sobre el tema: "La unidad franciscana y la reforma capuchina: la memoria de la bula Ite vos hacia la celebración del quinto centenario de la reforma capuchina." Comenzando con el concepto de unidad como 'poliedro' (cf. papa Franscisco, Evangelii Gaudium 236), la búsqueda de una comunión en la diversidad y el respeto a la singularidad de cada realidad se torna una fuerte motivación para nuestra familia espiritual. Bajo esta concepción, hay una antropología cristiana y franciscana, que se ha desarrollado sintéticamente en diversos puntos.






Con el hermoso marco de la reunión de los nuevos ministros que se desarrolla en Frascati esta semana, celebramos la Santa Misa, presidida por el Ministro general, dando gracias a Dios por el don de nuestra corriente particular de la renovación en la gran familia franciscana. El Evangelio de la fiesta de Santo Tomás precisamente dio el tono de la reflexión y la conexión con la característica profundamente contemplativa y apostólica de los primeros capuchinos.
La comida festiva, resultó una gran oportunidad para el encuentro fraterno y el intercambio simple. Por la tarde, continuando con nuestra reunión, hablamos de dos grandes eventos franciscanos de este año: el Capítulo Generalísimo de los franciscanos de Umbría y el Congreso sobre la unidad de la familia franciscana de la Escuela de Estudios Franciscanos de Madrid.






Después, cada congregación ha expresado con gran confianza, verdaderamente entre hermanos y hermanas, la realidad de su propio instituto y el trabajo principal está desarrollando hoy en día. Se ha hablado de la reestructuración de las circunscripciones, de programas de formación y renovación espiritual, el gran desafío de la interculturalidad, y también de los diferentes problemas que no faltan. Un muy rico intercambio que nos hizo entender mejor y concretamente el sentido de la unidad en la diversidad.

Por último, se abrió la posibilidad de compartir algunos espacios animados por la Secretaría de la formación con las hermanas y hermanos de nuestra familia. En concreto, el programa de formación de formadores para África para el próximo año, y el curso de formación permanente de visita a los lugares franciscanos. Terminamos el encuentro con una oración del cardenal Carlo M. Martini, adaptada a nuestra familia capuchino, con el título: "Enciende en nosotros el fuego". Con este deseo de la oración, nos despedimos alegremente, seguros de haber dado un paso más en el camino de la unidad de nuestra familia espiritual.





Imagenes:
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viernes, 30 de junio de 2017

Oración para el 3 de julio


Oración de la Jornada de la Familia Capuchina

ENCIENDE EN NOSOTROS EL FUEGO

Espíritu Santo,
llena los corazones de tus fieles
y enciende en nosotros aquel mismo fuego
que ardía en el corazón de Jesús
mientras Él hablaba del Reino de Dios,
mientras anunciaba la buena noticia:
“El Padre de ustedes ha querido darles su Reino…  
¡Todos ustedes son hermanos!”

Haz que este fuego se nos comunique a nosotros,
así como se comunicó a Francisco y Clara,
así como se ha re-encendido en los primeros capuchinos,
así como han quemado de ardor los fundadores y fundadoras
de nuestra familia espiritual.

Solo tú, Espíritu Santo, puedes encenderlo
y a ti, por eso, dirigimos nuestra debilidad,
nuestras pobrezas, nuestros corazones apagados,
para que tú los re-enciendas de calor,
con la santidad de la vida, con la fuerza del Reino.

Dónanos, Espíritu Santo,
de un modo nuevo,  el Carisma
para que sea acogido en nuestra vida concreta,
para ponerlo al servicio de la Iglesia
y restituirlo a los pobres, a los últimos.

Te lo pedimos por la intercesión de María,
Madre de Jesús, llena de gracia y Comunión,
modelo de una Iglesia sierva y fraternal. Amén.

(Adaptación de una oración del Card. Carlo Martini)